Bienvenidos a mi guarida

"¿Por qué? ¿Por qué otra lunática con delirios de escritora?" se estará preguntando el recién llegado lector.

Simplemente porque es mi blog, uno de los que tengo, y porque me gusta escribir. Escribir, a secas, sin más. Entrelazar palabras usando mis ideas. Jugar a creer que puedo mejorar. Así que aquí encontraréis única y exclusivamente relatos. Relatos completamente míos, por supuesto, aunque no de una temática específica, ni de un género determinado. Simple y llanamente, relatos.

Supongo que la siguiente pregunta es por qué este nombre para un blog de relatos, pudiendo buscarle algo más artístico y presuntuoso como "Alma y letras", "Letras y camino", "Corazón y literatura" o alguna cosa similar. La primera razón, es que la mayoría de nombres presuntuosos y artísticos ya están cogidos, y la segunda es que, ya que no podía poner un nombre artístico y presuntuoso, era lógico que no le acompañara un animal presuntuoso, sino todo lo contrario.

Por alguna razón, los chacales carecen de la majestuosidad que se dota a algunos animales mamíferos carnívoros como los tigres, los leones, los jaguares... El único reconocimiento que tienen es el de que Anubis, dios egipcio de los muertos, es, precisamente, un hombre con cabeza de chacal, y ni siquiera así se puede decir que se les tenga muy bien vistos, porque a Anubis se le atribuye la iconografía del chacal ya que los antiguos egipcios a menudo observaban cómo los chacales desenterraban los cadáveres de sus seres queridos. Los animalitos lo hacían en busca de alimento, los egipcios creían que se llevaban a sus seres queridos al Más Allá.

Ya supondréis que un animal carroñero que desentierra cadáveres puede ser considerado muchas cosas menos finolis, majestuoso o elegante. Si a eso le sumamos que no son muy imponentes, más bien raquíticos, tienen unas orejas muy grandes y son extremadamente ruidosos, es evidente que el chacal no es el típico animal que te pones en el fondo de escritorio.

Pero sin embargo, a mí me agradan los chacales. Van a la suya y son animales muy persistentes. Creo que en eso me parezco a ellos, aunque yo, afortunadamente, aún no me he decidido a desenterrar cadáveres (todo se andará).

Por todo ello, para rendir homenaje a estos animales y también a las letras, las únicas que jamás me han decepcionado, se crea un blog con este nombre.

No hay comentarios: